Aldrey lo hizo de nuevo: AM y la UCR solo se unen por él

Rechazaron el proyecto del FpV que repudia la publicación de avisos de oferta sexual en La Capital. Sin embargo, aprobaron uno similar que no nombraba al diario. El massismo y Agrupación Atlántica votaron divididos.

Los avisos se "camuflan" mediante la sección masajes. Foto: 0223.

17 de Julio de 2014 19:30

Por Redacción 0223

PARA 0223

Una parte del Concejo Deliberante dio una nueva muestra de sumisión ante el propietario del multimedios La Capital, Florencio Aldrey Iglesias. El Frente para la Victoria había presentado un proyecto de declaración para repudiar la constante publicación de avisos de oferta sexual que hace el diario marplatense. Apenas eso: un repudio, ninguna acción concreta. Sin embargo, los ediles no se atrevieron a votarlo: apenas lo acompañó el bloque kirchnerista, José Cano (Agrupación Atlántica) y Cristian Azcona (Frente Renovador).

El resto de los concejales decidieron aprobar un dictamen en minoría que había impulsado Acción Marplantese. Parecido al original, pero con apenas un detalle menor: no nombra al diario La Capital. ¿El motivo? Desde el oficialismo explicaron que el proyecto debe repudiar a todos los medios que realizan este tipo de publicaciones, no a uno en particular. Sin embargo, obvian un detalle: La Capital es, en todo el país, el tercer diario que más avisos de oferta sexual publica.

De esta forma, Aldrey Iglesias volvió a conseguir algo que en estos tiempos de enfrentamientos entre AM y la Unión Cívica Radical (UCR) parecía improbable: que las dos fuerzas mayoritarias coincidan sobre esta iniciativa. Esto ya había ocurrido justamente cuando el Concejo intentó votar un repudio a la situación que se generó con los trabajadores del diario El Atlántico. Además, contaron con el apoyo de la mayoría del massismo y de la Agrupación Atlántica.

Las críticas no son solo para los dirigentes locales. A pesar de que el Ministerio de Justicia, a través de la oficina de monitoreo específica para este tema, “escracha” habitualmente a La Capital, este incumplimiento de la ley no se transforma jamás en una acción concreta.